Mostrando entradas con la etiqueta Patrimonio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Patrimonio. Mostrar todas las entradas

martes, 10 de abril de 2018

Postura de la AAMN ante el Proyecto de adecuación de Numancia.

Recientemente se ha realizado una intervención en la zona de acceso de visitantes del yacimiento de Numancia. Por las razones que a continuación se exponen, la Asociación de Amigos del Museo Numantino manifestamos estar en contra de tal intervención.


La ejecución del “Proyecto de adecuación del espacio de acogida en el Yacimiento de Numancia”, que se ha llevado a cabo en los últimos meses, ha producido una serie de modificaciones que interfieren negativamente tanto en la percepción del Yacimiento desde fuera, como en la comprensión del entorno desde dentro. Se ha tratado de reordenar el espacio de acceso a la zona visitable del Yacimiento mediante unas barreras constituidas por una base de hormigón en la que se anclan postes de acero de 3 metros de altura, que sujetan pantallas de brezo. A pesar de haber querido reducir el impacto con componente vegetal, el efecto de muro no se puede obviar. Como tampoco puede obviarse la sensación de parapetos en medio de la nada. En cuanto a la finalidad de la intervención, es dudoso que consiga lo que pretende, ya que crea más problemas de los que resuelve. El acceso de visitantes es poco funcional, con espacios muy compartimentados y estrechos, excesivamente dirigidos, reduciendo la accesibilidad y creando graves problemas de seguridad para la vigilancia y control. En lo referido al impacto sobre el Yacimiento, que es lo más grave, se trata de una intervención agresiva, de gran impacto visual. El acceso a la zona de visita se presenta caótico, dando la sensación de que se quiere tapar lo que se va a mostrar una vez rebasadas las barreras. En el interior de la zona de visita del Yacimiento, estas barreras impiden en un amplio espacio la percepción del entorno y del paisaje, lo que altera gravemente uno de los mayores valores del Yacimiento y uno de sus rasgos característicos: su integración en el entorno, que es lo que lo explica y le da sentido. De hecho, ya no se pueden visualizar todos los campamentos romanos del cerco de Escipión. Y todo ello, sin entrar en la inversión económica que ha supuesto, casi 60.000 €, en claro agravio comparativo con las inversiones que se vienen realizando en el Yacimiento, tanto en investigación como en conservación; y cuando se han aparcado otras actuaciones realmente necesarias, como el proyectado Centro de Interpretación.


       La Asociación de Amigos del Museo Numantino, como colectivo ciudadano preocupado por el Patrimonio Cultural, considera que debe hacer llegar sus reflexiones a las instancias administrativas competentes y a la sociedad en general, poniendo de manifiesto su desacuerdo y su crítica a una intervención que considera innecesaria y poco afortunada. Y desde la independencia que nos caracteriza, solicitamos que se retiren los elementos instalados, lo que afortunadamente puede hacerse sin deterioro para el Yacimiento, que se prioricen actuaciones, y que cualquier intervención que se pueda plantear en él contribuya de manera eficaz a conservarlo y realzarlo.







Nota: Este mismo escrito ha sido enviado a:
- Director General de Patrimonio Cultural.

- Directora General de Políticas Culturales.

- Delegado Territorial de la Junta de Castilla y León en Soria.

- Jefe del Servicio Territorial de Cultura.
- Director del Museo Numantino.
- Medios de comunicación local y nacional.

lunes, 30 de octubre de 2017

Estado del patrimonio soriano. El lamentable caso del puente de Vinuesa.

La diversidad del patrimonio histórico artístico de la provincia de Soria es tan rica y variada que parece que nos sobra y nos permitimos el lujo de despreciarlo. Y no nos referimos exclusivamente a las iglesias, los palacios o los grandes monumentos.

Puente de Vinuesa. Postal 1.928
En recónditos parajes repletos de misterios, en el fondo de valles cuyos nombres hemos olvidado o incluso debajo del agua, existen pequeños restos de lo que construyeron nuestros antepasados, sencillos monumentos cargados de Historia, de fe, o de tradición, pequeñas o grandes obras relegadas de uso y hasta de la memoria en base a un desarrollo que el tiempo dirá si es bueno o es malo. Es posible que estos elementos del patrimonio “menor” ya no tengan utilidad práctica pero el simple hecho de saber que fueron fundamentales en la vida cotidiana de nuestros antepasados debería obligarnos a conservarlos adecuadamente para recordarles y valorar los esfuerzos que hicieron para que nosotros estemos hoy donde estamos. Pero también debemos conservarlo adecuadamente para transmitirlo a los que vendrán detrás de nosotros, quienes nos juzgarán por lo que hicimos, pero también por lo que dejamos de hacer.

En Soria existen muchos ejemplos de este patrimonio marginado pero debido a la sequía, algunos que suelen estar sumergidos bajo las aguas del embalse de la Cuerda del Pozo han salido a la luz. Uno de ellos es el Puente Romano de Vinuesa, un monumento que ya no es puente ni romano, y que de no mediar pronto una solución, sencillamente va a dejar de ser para siempre pues la acción erosiva del agua, la de algunos desaprensivos que gustan decorar sus mansiones con piedras históricas, pero sobre todo la incomprensible postura de las autoridades competentes que miran a otro lado, van a lograr disolver en el Duero dos mil años de Historia.

Es posible que el Puente Romano fuese originalmente construido en aquella época histórica para unir las localidades de Visontium y de Uxama, pero salvo algunos sillares de dudoso origen, el puente parece obra tardomedieval de hacia el siglo XV o XVI. Está construido en piedra de sillería tiene siete ojos, tres de medio punto y cuatro apuntados que desarrollan sus correspondientes bóvedas. Por la parte que recibe las aguas está sustentado por tajamares y por la parte contraria por contrafuertes salvo entre la quinta y sexta arca en el que una gran roca hace de soporte natural. Tiene unas medidas aproximadas de unos 87 metros de largo por 3 de ancho y por 5,5 de alto. 
 

Hace ya algunos años, cuando su estado aún no era tan preocupante, el ayuntamiento visontino contactó con las autoridades de la Confederación Hidrográfica del Duero para estudiar su posible desmonte y traslado. Estos argumentaron que sí, que vale, que el puente es suyo pero que preguntasen en la Junta que esas cosas del Patrimonio nos las llevan ellos, y los otros dijeron que qué barbaridad, que como se van a meter ellos en ese charco. Al final nadie tomó una decisión y entre los unos y los otros el puente sigue deteriorándose y desapareciendo cada día un poco más.



Los visontinos que defendían su puente se agruparon en la plataforma ciudadana “Salvemos el puente de Vinuesa” y aunque han profundizado en el conocimiento y en el convencimiento de que vale pena conservar su puente, no han logrado más que decepcionarse pues ninguna autoridad escucha ni siente lo que ellos sienten. ¿Qué más podemos hacer? Pues además de no olvidarlo cuando vayamos a votar las próximas elecciones, en febrero de este año se puso en marcha una campaña en la plataforma change.org, una maniobra que sólo puede conseguir sus logros si realmente se abruma a quienes va dirigida.

No quieras ser cómplice de la desaparición del puente. Apoya con tu firma esta iniciativa pinchando aquí y compártela para que más gente la apoye también.